Desde 2024 se ha observado un repunte de consultas dermatológicas por irritación facial y alergias asociadas al uso prolongado de mascarillas reutilizables. Aunque su uso ha disminuido respecto a la pandemia, muchas personas continúan utilizándolas en entornos laborales o de salud, sin considerar que ciertos materiales pueden generar dermatitis de contacto.
Los dermatólogos explican que tejidos sintéticos, elásticos y algunos detergentes con fragancias fuertes pueden provocar reacciones alérgicas, especialmente en pieles sensibles. Además, el roce constante y la humedad atrapada favorecen la aparición de acné mecánico, conocido como “maskné”.
Para prevenir estas reacciones se recomienda preferir mascarillas de algodón, lavarlas con detergentes neutros, cambiarlas con frecuencia y permitir que la piel respire durante el día. Si la irritación persiste, es importante consultar a un especialista para descartar condiciones dermatológicas más complejas.

